Agosto, 18

Las picaduras son lesiones en la piel a través de la inyección de sustancias propias del insecto. El cuadro clínico puede variar de leves molestias locales hasta formas muy graves.

 

Estas son las causas más frecuentes y como identificarlas:

- Avispas y abejas (picadura dolorosa, produciendo un edema que se pasa en unas pocas horas.)

- Mosquitos y tábanos (pican y succionan sangre, en ocasiones pueden infectarse por el rascado.)

- Pulgas (picaduras con distribución irregular y lineal, localizadas en las extremidades.)

- Chinches (producen 1 o más picaduras con un punto morado central e inflamado.)

- Arañas (introducen veneno al morder y provocan edema.)

-  Garrapatas (se adhieren a la piel entre 10-12 días y clavan la trompa para succionar, al principio ni duele ni pica.)

- Escorpiones (solo ocasionalmente desencadenan reacciones anafilácticas.)

- Medusas (provocan lesiones en la piel al ponerse los tentáculos en contacto y dispersan veneno. Suele salir un sarpullido con dolor intenso y sensación de quemazón.)

 

¿Cómo podemos prevenirlas?

- Alejándose de las zonas donde hayan insectos.

- Exponer mínimamente la piel.

- Utilizar mosquiteras.

- Utilizar repelentes de mosquitos tanto para adultos como para niños.

- Evitar productos perfumados.

 

¿Cómo podemos tratarlas?

Se puede tratar una picadura con analgésicos, antihistamínicos vía oral, aplicar en la zona antisépticos, evitar antihistamínicos tópicos y en casos más fuertes se puede aplicar corticoide en crema/pomada.

Si la picadura no ha desaparecido en 5-10 días o hay signos de infección, fiebre, mal estar general, somnolencia, dificultad para respirar deberá de consultarlo con su médico o farmacéutico.