Alergia primaveral: síntomas, cuánto dura y qué puedes hacer para aliviarla
La primavera tiene algo especial. Llegan los días más largos, el buen tiempo, las terrazas, los paseos al aire libre y esa sensación de que todo vuelve a despertar después del invierno.
Pero la verdad es que no todo el mundo vive esta estación con la misma alegría. Para muchas personas, la primavera también significa estornudos, picor de ojos, congestión nasal, cansancio y esa sensación incómoda de no estar al cien por cien.
En Farmacia Luis Corbí sabemos que la alergia primaveral puede afectar mucho al bienestar diario. Por eso, queremos ayudarte a reconocer sus síntomas, saber cuánto puede durar y qué medidas pueden ayudarte a llevar mejor esta época del año.
¿Qué es la alergia primaveral?
La alergia primaveral es una reacción exagerada del sistema inmunitario ante sustancias presentes en el ambiente, especialmente el polen de árboles, plantas y gramíneas.
Cuando una persona sensible entra en contacto con estos alérgenos, su organismo los identifica como una amenaza y libera sustancias como la histamina, responsable de muchos de los síntomas típicos de la alergia.
Según el Ministerio de Sanidad, la polinosis o alergia al polen suele afectar a ojos, nariz y pulmones, y aparece con más frecuencia durante la primavera y el verano. Además, las condiciones meteorológicas pueden influir mucho en la cantidad de polen presente en el aire.
Síntomas de la alergia primaveral… así podrás reconocerla
Los síntomas de alergia primaveral pueden variar de una persona a otra, pero hay señales bastante habituales que ayudan a identificarla.
Entre los síntomas más frecuentes encontramos:
- Estornudos repetidos.
- Picor de nariz, ojos, garganta o paladar.
- Congestión nasal.
- Mucosidad líquida y transparente.
- Lagrimeo.
- Ojos rojos o irritados.
- Sensación de cansancio.
- Picor de oídos.
- Tos ocasional.
En algunos casos, el polen también puede agravar síntomas respiratorios como tos, sensación de opresión en el pecho, dificultad para respirar o pitidos. Si aparecen estos síntomas, especialmente si ya existe asma o antecedentes respiratorios, conviene consultar con un profesional sanitario. También el polen puede producir rinoconjuntivitis y, en algunos casos, asma.
¿Alergia primaveral o resfriado?
Es bastante habitual confundir la alergia primaveral con un resfriado, sobre todo al principio. Sin embargo, hay algunas diferencias que pueden orientarnos.
En la alergia suele haber mucho picor en ojos, nariz o garganta… estornudos en cadena y mucosidad clara. Además, los síntomas pueden alargarse durante semanas si sigue habiendo exposición al polen.
En cambio, un resfriado suele durar menos días y puede ir acompañado de fiebre, dolor de garganta más intenso, malestar general o mucosidad más espesa.
Aun así, cada caso es diferente. Si los síntomas se prolongan, empeoran o no tienes claro qué te ocurre, lo mejor es consultar en la farmacia o acudir al médico para valorar la situación.
¿Hasta cuándo dura la alergia primaveral?
Cuando día tras día sigues sufriendo los síntomas de la alergia, es normal que te preguntes ¿hasta cuándo dura?
La respuesta depende de varios factores: el tipo de polen al que seas sensible, la zona donde vivas, la meteorología y tu nivel de exposición. En general, puede durar varias semanas e incluso varios meses, especialmente si la persona es sensible a distintos tipos de pólenes.
El Ministerio de Sanidad indica que los pólenes de los árboles predominan durante el invierno y principios de primavera, los de las gramíneas durante la primavera y los de las malezas durante el verano y otoño. Por eso, algunas personas notan síntomas solo unas semanas, mientras que otras pueden sentirse afectadas durante buena parte de la temporada.
¿Cuánto dura la alergia primaveral en el día a día?
Además de la duración de la temporada, también importa cómo se comportan los síntomas durante el día.
Muchas personas notan más molestias por la mañana y a últimas horas de la tarde, momentos en los que puede haber mayor concentración o movimiento de polen en el ambiente. También los días secos, cálidos y con viento suelen ser más complicados, mientras que la lluvia puede reducir temporalmente la cantidad de polen en suspensión.
Por eso, más que pensar solo en “cuándo se termina la alergia primaveral”, conviene aprender a identificar los días de mayor carga polínica y adaptar algunos hábitos.
Alergia primaveral: qué tomar y cuándo consultar
En la farmacia podemos orientarte según tus síntomas principales. No necesita lo mismo una persona con picor de ojos que otra con congestión nasal intensa o con estornudos constantes.
Entre las opciones más habituales para aliviar los síntomas pueden encontrarse antihistamínicos, soluciones para lavados nasales, sprays nasales, colirios, productos para la higiene ocular o medidas de protección frente al polen.
Los antihistamínicos ayudan a reducir o bloquear los síntomas relacionados con la histamina, aunque algunos pueden producir somnolencia e interferir con la conducción o el uso de maquinaria. Por su parte, los corticosteroides nasales pueden ayudar a reducir la inflamación y la congestión nasal, pero deben utilizarse correctamente y siguiendo las indicaciones adecuadas.
Es importante no automedicarse sin orientación, especialmente en niños, embarazadas, personas mayores, pacientes con otras enfermedades o personas que ya toman medicación habitual.
Consejos para reducir los síntomas de la alergia primaveral
Además del tratamiento adecuado, hay pequeñas medidas que pueden ayudarte mucho durante la temporada de polen.
Evita ventilar la casa en las horas de mayor concentración polínica y mantén las ventanas cerradas el mayor tiempo posible en los días complicados. Si viajas en coche, procura llevar las ventanillas cerradas y utilizar filtros adecuados.
También puede ayudarte reducir la actividad física al aire libre en las horas de más polen, usar gafas de sol, cambiarte de ropa al llegar a casa y lavarte el pelo antes de dormir si has pasado mucho tiempo en la calle.
Y si además notas cansancio… ¿Puede ser astenia primaveral?
En primavera también es frecuente hablar de astenia primaveral. No es lo mismo que la alergia, pero puede coincidir en el tiempo y hacer que la persona se sienta todavía más cansada.
La astenia primaveral puede relacionarse con el cambio de temperatura, el aumento de las horas de luz, el cambio horario y la adaptación del organismo a nuevas rutinas. Puede manifestarse con cansancio, somnolencia durante el día, falta de energía, dificultad para concentrarse, irritabilidad o alteraciones del sueño.
En estos casos, conviene cuidar especialmente los horarios de descanso, mantener una alimentación equilibrada, hidratarse bien y realizar ejercicio moderado. Y es que, aunque parezcan gestos sencillos, ayudan al cuerpo a adaptarse mejor al cambio de estación.
Cuándo pedir ayuda profesional
La alergia primaveral suele ser molesta, pero en muchas personas puede controlarse bien con medidas adecuadas y el tratamiento correcto.
Aun así, conviene consultar si los síntomas son muy intensos, si no mejoran, si aparecen problemas respiratorios, si necesitas medicación con frecuencia o si no tienes claro si se trata de alergia, resfriado u otra causa.
También es recomendable pedir consejo si vas a empezar un tratamiento por primera vez o si ya has probado algo y no te está funcionando como esperabas.
En Farmacia Luis Corbí te ayudamos a disfrutar mejor de la primavera
En Farmacia Luis Corbí nos ponemos en la piel de quienes viven la primavera con molestias. Sabemos que un simple picor de ojos, una congestión constante o una mala noche pueden afectar mucho al día a día.
Por eso, nuestro equipo farmacéutico está a tu disposición para resolver tus dudas, ayudarte a identificar tus síntomas y orientarte sobre las opciones más adecuadas para ti.
La primavera también puede disfrutarse con alergia. Solo hace falta conocer mejor tu cuerpo, anticiparte a los días más difíciles y contar con el acompañamiento adecuado.



